LA CAJA

Las técnicas aprendidas y aplicadas durante más de cincuenta años por Taller de restauración y reparación de relojes en las distintas disciplinas restauradoras confluyen en el proceso de restauración de la caja del reloj. La restauración de la caja comporta hacer desaparecer los golpes y rasguños que el reloj ha podido recibir por su uso continuado a lo largo del tiempo, lo que implica la utilización de delicados métodos abrasivos que no estropeen la caja.
Tras la eliminación de los citados golpes tiene lugar la pulimentación de la misa a fin de dotarla de un acabado óptimo ya sea brillante o satén, llegando incluso a reproducir con exactitud el sentido del rayado de la caja ya sea éste horizontal o vertical.
Finalmente, en ocasiones, y dependiendo del material base de la caja, a efectos de que la pieza adquiera un valor más duradero, se le da un recubrimiento por deposición electroquímica o galvánica.  En este sentido, el grosor mínimo de que dispone la sección de galvánicos de Taller de restauración y reparación de relojes es de cinco micras hasta un máximo de diez, que es el utilizado habitualmente. Dichos baños son realizados en oro de 18 quilates con acabado de 24 quilates, o en rodio, lo que permite abarcar una extensa gama de acabados cromáticos que van desde el oro amarillo al blanco opulento.

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